

11226.- Al salir del metro un reloj daba las diez campanadas en la esquina de la sexta avenida y la calle 34. La nieve envejecida tiene la piel oscura y con arrugas.
En una esquina, arropado con un edredón azul, alguien sin techo espera. Pasa la gente con prisa, el aire corta, el mendigo parece que duerme, un viejo mira su rostro y siente un doble escalofrío. Piensa qué pensará al escuchar los pasos y las voces de los que pasan junto a él, ¿llegará hasta él el perfume de los transeúntes? ¿Recordará cuándo fue feliz?
Le rodea el ruido de la vida, la prisa de los ejecutivos, la felicidad de las turistas, la vista nublada de dos ancianos. Y enfrente, (¿¿estará esperando que abran?), un “dispensario” donde venden droga. Alguien deja junto al rostro del mendigo un humeante taza de café y una pasta.