
Más que otras veces me has preguntado si soy feliz. Me lo preguntaste bajando por la Alfama, un barrio en el que hemos sido siempre muy felices, entre el rumor de voces que sonríen en la calle o desde una a otra ventana. Me lo preguntaste en el barco que nos lleva a Cacilhas a comer en el restaurante de siempre. Me lo preguntaste en el silencio frío de la Casa do Corpo Santo en Setúbal entre instrumentos marinos que sirvieron para guiar a marinos y descubridores que tenían que responder a las preguntas que les hacían el mar y lo desconocido. Me lo preguntaste con la lluvia que enciende el verde de unos de los árboles cerca de Batalha y llena tu mirada de tristeza. Me lo preguntaste en O sitio de Nazaré, el sol en lo alto, el mar en lo bajo y el faro en el medio después de hacernos una foto con el dispositivo automático. Una tarde perfecta: sabor de vino verde en los labios y arropado por el humo azul de la sardinas asadas.
Sabes que este comienza a ser uno de los últimos viajes, que el tiempo va poniendo trampas en nuestros ojos, helando nuestros cuerpos, atando el movimiento de nuestros pies. Envejecer es irse alejando del fulgor de la vida, de la proximidad de un cuerpo joven, de un paisaje inalcanzable. Se envejece y se va entrando en la región de lo fantasmagórico, donde el cuerpo no pesa y se convierte en humo, invisible a las nuevas hogueras que pasan a tu lado y a las que tú les resultas témpanos, sombras arrugadas.
Se envejece y la Lisboa de hace veinte años es otra: ¿dónde han ido los cuerpos fogosos que paseaban sin rumbo por O Rossio?, ¿dónde los parques, las esquinas oscuras, las pensiones de tercera? Envejeces y desciendes a regiones desconocidas que antes nunca habías visitado. Bajas hacia el infierno de la noche donde la niebla te nubla la mirada y te estremece el cuerpo.
Me preguntas si soy feliz porque sabes que la luz de nuestra sangre se nos va aguando, que al pasaporte de nuestra vida le quedan pocas páginas en blanco, que Lisboa, antes tan próxima, está empezando a hacerse lejana e inaccesible.
Dirección Brooklyn ( 2007 )