Cuadernos de Humo

Mujer frente a la vida

Más que “Mujer frente al espejo” después de leer el libro, uno cambiaría el título a “Mujer frente a la vida”.

Mirarse a un espejo es encontrar un reflejo, a veces distorsionado, de la realidad, es refugiarse en una mascara donde la sonrisa es mueca y duda y en este libro de Isabel Marina (1968) lo que uno ve y siente y sufre y goza es la visión clara y rotunda del mundo que rodea a la poeta: el sentimiento, a veces trágico de su vida, el sufrimiento de las pérdidas, de gente que se fue, del tiempo que se escapa y el gozo de las ganancias de amaneceres y deslumbramientos. Es un libro valiente, escrito con tesón y trabajado.

En “Mujer frente al espejo” hay varios libros que se reflejan en entre la luz y la sombra, entre la realidad y la ficción, reflejos que se diferencian claramente y que la poeta ha acotado encerrándolos dentro de cinco apartados: Laberinto, Ser, Visiones, Santuarios y Epifanía. Está bien recordar que a veces en poesia menos es más.

     El libro está sostenido por un lado de elementos abstractos y conceptos metafísicos, que, en ocasiones, oscurece el poema lo que si tenemos en cuenta que todo poema debería tener un lado maldito, no es negativo. Por otro lado, que es el que a nosotros más nos interesa y es en donde la fuerza poética de Marina cobra niveles a tener en cuenta, es el elemento humano, anecdótico, personal (se canta lo que se conoce y lo que se tiene, se llora lo que se siente). “Mujer ante al espejo” tiene dispersos (y tal vez hubiese sido oportuno agruparlos en un “cementerio” o retablo) a personajes conocidos que dan al libro un tono de réquiem por un lado y de cantata profana por otro. Un acierto.

     Un libro que a uno le recuerda la poesía de Jane Kenyon, de Teasdale, de Dickinson y que está “ilustrado” pictórica y musicalmente por los trabajos de Khnopff, de Chirico, Henry Purcell, Ólafsson y Bach con su Pasión según San Juan.

Un libro cuajado y rebosante de espléndidas imágenes y reflejos escrito cuando la poeta anda por el medio camino de su vida.

  

Leave a Comment

Your email address will not be published. Required fields are marked *