Cuadernos de Humo

Cuaderno de Gijón (3)

 

 

 Camino de Oviedo reconozco, después de casi once años de ausencia, algunos paisajes, hórreos, humeantes chimeneas, los postes de la luz y el recuerdo de Pinín y Rosa, los árboles sacados de un cuadro de Botticelli, el túnel, las balas de paja, la soledad de un olmo, el temblor de la hierba al paso del tren, el esplendor de los montes como un mar sin nombre, el amarillo esperanzado…

El tiempo, tan sabio y eficaz en ocasiones y tan cruel en otras, ha cubierto casi por completo pintadas que pedían paz y huelgas, ha destruido vallas y oxidado cerraduras.

Al llegar a Oviedo salimos recordando que un tren, ¿el de la vida?, puede ocultar otro.

 

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